Saltar al contenido

¿Se puede congelar la leche?

Si, la leche cruda y la leche pasteurizada pueden congelarse. Este proceso no perjudica sus propiedades nutricionales, ni afecta sus enzimas ni probioticos.

¿Es recomendable congelar la leche?

Aunque es posible congelar la leche sin que esto afecte sus propiedades nutricionales, es importante tener en cuenta que al descongelarla su textura ya no sera la misma. Es común que, luego de descongelar la leche, quede con grumos.
Es por eso que no es recomendable congelar la leche a menos que sea necesario o que vaya a utilizarse para alguna receta en especial.

Si lo que quieres es congelar un excedente de leche que ha quedado debes saber que, aun si es cruda o pasteurizada, necesita ser congelada antes de su fecha de caducidad y puede durar en el congelador hasta 6 meses.

¿Cómo congelar la leche?

Para congelar la leche se pueden utilizar bolsas para freezer. Se trata de bolsas con cierre herméticos, diseñadas especialmente para congelar alimentos. Estas son ideales para congelar leche ya que puede apilarse en el congelador y así ahorrar espacio.
Al verter la leche en la bolsa es importante que no la llenes por completo, sino que dejes un espacio libre. La leche cuando se congela se expande y si la bolsa esta llena puede romperse. Por ultimo, cierra la bolsa y ubícala en la parte del congelador en donde reciba más frio.

Otra opción es congelar la leche en recipientes rígidos, puede ser de plástico o mejor aun de vidrio.
Los recipientes de cristal son ideales para congelar la leche pero debe tratarse de vidrio resistente, apto para el congelador, para que no sufran roturas.
En estos casos también hay que cuidar de no llenar el recipiente por completo y dejar la tapa abierta ligeramente para que la presión se pueda liberar y no se acumule.

Es recomendable agitar la leche antes de congelarla para que la crema se distribuya de manera uniforme.

¿Cómo descongelar la leche?

La leche siempre descongelarse en el refrigerador. Nunca hay que descongelar la leche cruda a temperatura ambiente. Si la leche se mantiene en un ambiente frio como la nevera, las bacterias no pueden desarrollarse.

Es normal que al descongelar la leche tenga un color amarillo, no blanco como antes; y su textura sea grumosa.
Al congelarse, el agua y la grasas de la leche se separan. Por eso al descongelarla hay que agitar la leche para lograr que estas partículas vuelvan a unirse.
El resto de las propiedades de la leche continuaran igual que antes, ningún nutriente se ve afectado por el proceso.

La leche nunca debe descongelarse con calor. Esto causaría que la leche se descongele por partes y hasta puede quemarse, lo que alterara su sabor.
Tampoco nunca hay que volver a congelar la leche. Después de descongelarla se debe mantener en el refrigerador y consumir preferentemente dentro de las 48 horas.