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¿Qué hacer si mi hijo es el que hace bullying?

El bullying o acoso es un tema que ha estado sobre la mesa en los últimos años pues cada vez son más los casos donde se presentan este tipo de situaciones sobre todo a nivel escolar y es que si el niño es algo tímido o reservado, los padres siempre están alerta de que su hijo no sea acosado o burlado en la escuela, sin embargo, cuando los niños son más espontáneos o tipo líderes están tranquilos sin pensar que su hijo pudiera ser uno de los bravucones o acosadores de otros más indefensos.

Protagonistas de una escena de bullying

Toda situación de bullying o acoso involucra al menos tres protagonistas que se deben de definir para entender cual es el papel que podría estar ocupando nuestro hijo ante una escena de acoso.

En primer lugar tenemos al agredido, en este caso será el que recibe el maltrato o acoso.

Qué hacer si mi hijo es el que hace bullying
El agredido, los espectadores y el bravucón o bullie son los protagonistas de una escena de acoso

En segundo lugar se encuentra el espectador o espectadores, aunque no lo parezca, ellos también son protagonistas pues aprueban el acoso o maltrato bien sea con risas, aplausos, capturando fotos o grabaciones de vídeos o simplemente con su silencio.

Por ultimo tenemos al bravucón, matón o «bullie» que es el que ejerce el maltrato sobre otro.

¿Cuáles son los tipos de “bullie” y su origen?

El bravucón, matón o «bullie» por lo general no es así por que deseas serlo, existen ciertos factores que lo han impulsado a desarrollara esta conducta, así tenemos los siguientes tipos.

El “Bullie” que ha sido maltratado o acosado: Su comportamiento se debe a que también fue víctima de acoso ya sea en su entorno familiar, social o escolar, por lo que ahora desea aplicar lo que ha aprendido durante sus vivencias.

Qué hacer si mi hijo es el que hace bullying
Los bravucones o «bullie» pueden tener este comportamiento por haber sido víctimas de maltratos

Este personaje ya no desea ser más la víctima y ahora se ha convertido en victimario; su acoso esta evidenciado por agresiones físicas y esto se debe a necesidades o situaciones que no han podido ser resueltas en su entorno más cercano.

El “Bullie cool”: Este tipo de bravucón es muy difícil de reconocer pues no suelen utilizar la agresión física; su tipo de maltrato se basa en ridiculizar, humillar, descalificar o insultar a otros; a veces no son tratados así en sus hogares sino que han copiado conductas de sus padres o hermanos mayores y la forma en que tratan a los demás.

Más Información: ¿Qué es el bullying escolar?

Anteriormente se pensaba que los matones o bravucones tenían baja autoestima pero el «billie cool» rompe con este estereotipo pues por lo general son niños, adolescentes o adultos muy populares, talentosos, atléticos y bien parecidos físicamente, suelen ser vistos como engreídos y algo arrogantes.

Señales para identificar si un niño es el «bullie» o matón

Los padres deben de estar conscientes de que cualquiera que sea el papel que juegue su hijo dentro de una escena de bullying es necesaria una intervención de inmediato.

Más Información: ¿Cuáles son las consecuencias del acoso escolar?

Existen ciertas señales o conductas que nos ayudarán a reconocer si nuestro hijos es el encargado de maltratar a otros, veamos cuales son:

Tienen dificultad para hacer amigos: Debemos notar al niño se le dificulta conseguir compañeros ya sea para jugar o estudiar.

No le interesan los sentimientos de otros niños: Esto se evidencia cuando el niño puede burlarse con facilidad de otro niño que esté pasando por alguna situación difícil o de dolor.

Quieren demostrarse como líderes: Estos niños desean establecer las reglas o las normas de cualquier situación

Tienen un entorno familiar desfavorecedor: Si el niño se encuentra en un núcleo familiar con violencia psicológica, emocional o física, podrían replicar este modelo vivido.

Encontramos objetos o cosas que no les pertenecen: Cuidado con la frase «me lo prestaron» al momento de conseguir cosas que no se le ha comprado.

¿Cómo actuar?

Ante la certeza de que tenemos un niño «bullie» en casa podemos empezar por seguir algunos consejos, el primero de ellos es mantener una buena comunicación con el niño, conocer si sus sentimientos son saludables o no.

No trate de justificar ni negar la situación, afronte la con humildad y céntrese a la solución.

Obtenga la versión completa del caso de acoso, no se quede solo con la versión de una persona, converse con profesores, directivos o padres de otros niños.

No agreda ni física ni verbalmente al niño, la violencia creará más violencia; tampoco etiquete al niño, hágale saber la desaprobación del comportamiento, pero no use frases como «eres un acosador».

Ayude a su hijo a que reconozca el daño que ha causado y las consecuencias, sensibilizarlo ayudará a crear empatía hacia el dolor de las víctimas.

Es recomendable buscar ayuda de un especialista sobre todo en los casos donde hay repercuciones psicológicas o físicas.