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¿Qué frases nunca debes decir a tu hijo?

Existen frases y expresiones negativas que nunca hay que decir a un niño pequeño, mucho menos un padre o madre a un hijo, ya que daña su autoestima y confianza personal.

¿Por qué hay cosas que nunca hay que decirle a un niño?

Las palabras que los niños escuchan, mucho más las que vienen de parte de la persona que debe formarlo como son los padres, tutores y maestros, determinan su personalidad, autoestima y confianza en si mismo.
Es por eso que se vuelve muy importante la forma en la que los padres se dirigen, tratan y hasta corrigen a sus hijos pequeños ya que esto afectara su futuro para el bien o el mal.

La identidad de una persona comienza a formarse desde la niñez y esta determinada, en gran parte, por las palabras que ha recibido.
Si desde pequeño un niño escucha que es malo, causa muchos problemas, no es valioso, crecerá pensando que esto es una realidad y sera muy difícil que pueda cambiar ya de joven y adulto.

Por lo general los padres no quieren afectar la vida de sus hijos de forma negativa pero no comprenden el valor que tiene una palabra, una frase o una expresión. Quizás lo dicen sin pensar demasiado, porque están enojados o cansados. Es entendible. No es que sean malos padres. Aun así, esas palabras tienen el poder de afectar la salud mental, el autoestima y la personalidad del niño en formación.

Entonces hay que cuidar mucho la forma en la que uno se expresa para tratar a un niño y evitar todo tipo de frases y expresiones que puedan ser negativas.

¿Qué cosas nunca tienes que decirle a tus hijos?

Hay ciertas frases y expresiones que nunca se le debe decir a un hijo. Recuerda que los padres son las personas más importantes e influyentes en la vida de un pequeño. Estas frases podrían ocasionar mucho daño.

Algunas de las cosas que nunca hay que decir a un hijo son:

  • Tu no puedes hacerlo, dejame a mi. Por supuesto hay cosas que un niño no puede hacer y necesita de la ayuda de sus padres, pero si el siempre escucha que “no puede” se convencerá de eso y no intentara aprender a hacerlo. Además, si los padres hacen todo por sus hijos, estos se vuelven inútiles. Lo mejor es que juntos lo hagan para que los adultos supervisen y enseñen, y los niños aprendan.
  • No te enojes. No llores. Los niños tienen que aprender a manejar sus emociones, no a reprimirlas. Ellos tienen que poder expresar lo que sienten de forma libre, aunque sea llorando. Los padres deben enseñarle como expresarse de forma correcta.
  • Tu hermano o hermana es mejor. A veces esta frase no se dice de forma directa, pero se dice que el niño debería ser más parecido al hermano, que debería hacer las cosas que hace su hermano, o de otra manera haciendo una comparación y asegurando que el hermano es mejor. Todas las personas son diferentes, cada uno tiene sus capacidades y dones. La comparación nunca es buena, menos entre hermanos porque se crea una rivalidad que no es sana.
  • Porque lo digo YO. A los niños hay que explicarle porque pueden o no pueden hacer algo. No es suficiente la posición de “padres” para determinar que es lo que un hijo puede hacer o no. Esta es la razón por la que muchos adolescentes terminan escondiéndose de sus padres para hacer algo que traerá consecuencias negativas a su vida, no entienden porque no deben hacerlo, sus padres nunca le dieron un fundamento, así que solo se esconden y ocultan.
  • Cállate. Nadie tiene que callarse solo porque otra persona lo diga. Tu, como madre o padre, tienes que explicarle a un niño que hay momentos en los que se debe mantener silencio, pero que puede expresarse y decir lo que desea libremente cuando sea el momento adecuado.
  • Voy a acusarte con tu mamá o papá. Muchas madres o padres no saben controlar a sus hijos, entonces le ceden la obligación de hacerlo a la otra parte. Esto les quita autoridad a ellos mismos y hace que los pequeños tengan miedo a la otra persona.