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¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional es la necesidad de afecto de una persona, focalizada en otra. Esta distorsión afectiva busca cubrir, de manera imperiosa, necesidades emocionales que resultaron insatisfechas. Padecerla resulta en una desadaptación social que incluye apego y conductas desadaptadas socialmente, que dañan a la persona y su entorno.

Características de la dependencia emocional

Una persona que padezca dependencia emocional buscará insistentemente contar con el afecto, amor y aprobación del otro.

Generalmente se da en personas que focalizan las necesidades afectivas en su pareja sentimental.

Con estas se desarrollan relaciones de subordinación. El subordinado es la persona que tiene dependencia emocional hacia la otra. Tiene conductas sumisas y trata de eliminar su criterio propio, solo para no perder la atención.

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Las personas con dependencia emocional son sumisas

Se trata pues de relaciones desequilibradas, en las que uno ejerce poder y control sobre el otro en cualquier aspecto.

Los pacientes no son capaces de colocar límites. Las carencias y necesidades del otro son lo principal para ellos.

Esto se puede hacer de manera consciente o inconsciente. Incluso, pueden llegar a desarrollar esto teniendo conciencia del tipo de relación que existe.

Las personas con dependencia emocional requieren saber constantemente del otro. Y utilizan todos los mecanismos para ello, desde llamadas telefónicas, mensajería de texto.

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El hecho de no poder localizar a la pareja ocasiona malestares físicos y emocionales, que son similares a las consecuencias del síndrome de abstinencia.

Ocurre de manera similar si la persona dependiente no obtiene gratificaciones afectivas deseadas o esperadas. Desarrollan grandes sufrimientos al respecto.

Llegan a padecer estados de angustia y ansiedad. Por ello tienden a ejecutar acciones controladoras solo para lograr tenerlo cerca.

El pánico en la dependencia emocional

Las personas con dependencia emocional llegan a desarrollar pánico real por la ruptura en una relación.

Perder al otro supone una de las crisis más severas que le puede ocurrir y por ende, hará todo para evitarlo.

Por ello, las conductas de control excesivo serán frecuentes. Tienen conductas vigilantes en extremo.

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Temen a las rupturas

Una de las mayores preocupaciones de este tipo de pacientes es la necesidad de agradarle al otro. Bajo esta premisa, son incapaces de contradecir o hacer algo diferente a lo que su pareja espera.

Viven grandes estados de depresión y modifican toda su vida en función de su relación de pareja, bajo las necesidades del otro. Tienen muy baja autoestima y carencia de imagen propia.

Tienen miedo al desamor e incertidumbre con respecto al futuro que les espera junto a su pareja. Esto también se deriva de una falta de reafirmación como persona.

El pánico que sienten ante la ruptura viene dado por su temor a la soledad. Por ello poseen un ánimo negativo y, por ende, desarrollan patologías psicológicas asociadas a ello.

Esto va desde el trato con familiares, amistades, entorno laboral. Comida, vestimenta y actividades. Todo deberá contar con la aprobación de su pareja para ellos sentirse bien.

La dependencia emocional afecta el ámbito social

La mayoría de las acciones y pensamientos del dependiente están orientadas a su pareja. Por ello dejan de realizar actividades e interacciones sociales.

También suelen alejarse de personas que suponen puedan resultar un obstáculo para estar con su pareja. Abandonar trabajos, metas académicas y aspiraciones personales son parte de las acciones que realizan.

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Hay casos en que los dependientes caen en este tipo de conductas porque carecen de habilidades para interactuar socialmente. Su relación entonces pasa a ser una especie de refugio.

Por ello, es necesario no solo reconocer el problema sino abordarlo de acuerdo a algunas recomendaciones de psicólogos.

La primera es detectar la conducta y buscar ayuda con especialistas. Desarrollar actividades en las que se pongan de manifiesto habilidades personales.

Practicar el alejamiento es otra de las soluciones que plantean los especialistas.