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¿Puede la felicidad ser una enfermedad?

Para nadie es un secreto que todos soñamos con ser plenamente felices sin llegar a pensar a veces en el proceso que conlleva alcanzar la felicidad o que cosas hacen feliz a cada persona de forma individual; los expertos en psicología han descrito que la felicidad puede llegar a convertirse en un trastorno mental incluso aquellas personas que se concentran demasiado en encontrar la felicidad pueden padecer graves enfermedades de salud afectando así su estado emocional.

¿Cuales son los síntomas de la felicidad?

Definitivamente, la felicidad es un estado que cualquier persona desearía padecer sin embargo, nunca se ve la felicidad como un trastorno mental, aunque las bases psicológicas expresan que los picos de felicidad se encuentran asociados con anomalías del tipo cognitivo (memoria, resolución de problemas, percepción entre otras) que en la mayoría de los casos pudieran esta asociadas con problemas en el sistema nervioso central.

Una persona que se siente excesivamente feliz puede pensar que todo está a su favor, que tiene el control absoluto sobre la realidad y que no existe ningún tipo de prejuicio sobre sus actuaciones, incluso la opinión de los demás le es indiferente, es como vivir una ensoñación llegando a concluir que los niveles de felicidad extrema pueden nublar el razonamiento de la persona.

Puede la felicidad ser una enfermedad
Las personas con cuadros de excesiva felicidad pueden vivir una ensoñación apartándose de la realidad

Aquellas personas felices que pasan por picos de felicidad por lo general tienen dificultad para recordar episodios o situaciones que los han hecho sufrir, además estas personas se sienten mucho más seguros de sí mismos por lo que podrían involucrarse en proyectos poco convenientes o realistas por el hecho de no percatarse de las consecuencias negativas.

Los episodios de felicidad pueden llevarlos a excesos desmedidos como compras compulsivas, derroche de dinero, consumo de alcohol o drogas que sin duda afectan su integridad física y mental.

La felicidad excesiva puede enmascarar la «depresión sonriente»

Nadie creería que esa persona que está siempre feliz, optimista, sonriente y con todo a su control pudiera estar pasando por uno de los cuadros depresivos más peligrosos y difíciles de detectar y no es más que la depresión sonriente o depresión atípica como se le conoce clínicamente.

Puede la felicidad ser una enfermedad
Las personas con este tipo de depresión pueden enmascarar su estado de ánimo real con una sonrisa

Este estado depresivo es difícil de detectar incluso por la misma persona que lo padece, ante el ojo público no hay motivos para la tristeza pues gozan de todos los aspectos para ser felices como una familia, trabajo soñado, casa, carro y más.

Estas personas experimentan estados de ánimo variables, pueden sentirse felices ante cualquier situación pero al poco tiempo vuelven a estar muy decaídos.

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También pueden padecer de aumento del apetito lo que conlleva a un visible aumento de peso, otro de los síntomas es sentirse con pesadez en brazos y piernas.

También pueden llegar a ser intolerantes o muy susceptibles ante el rechazo o la crítica dentro del ambiente personal o laboral.

Las personas que son plenamente felices al ojo público y en realidad enmascaran este tipo de depresión, son las más propensas a atentar contra su vida, y es que estudios han demostrado que la mismas fuerza y energía que emplean en sus tareas cotidianas con todo el autocontrol posible pueden llevarlos a concretar sus planes de suicidio.

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Caso contrario ocurre en otros cuadros o formas depresivas donde la persona puede pensar en el suicidio pero no cuenta con la energía necesaria para cumplir con sus ideas.

Si has sentido cualquiera de estos síntomas, no dudes en compartir tu caso con una persona cercana o directamente con el profesional médico, de seguro encontrarán la solución apropiada para superar esta situación.