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¿Por qué no debemos obligar a los niños a saludar con un beso?

Los niños solo expresan su cariño con besos con las personas a las que conocen y con quienes tienen confianza. Es por eso que los padres no deben obligar a los pequeños a que saluden con besos a desconocidos ya que, aunque tengan buenas intenciones, esto puede tener consecuencias negativas en su desarrollo infantil.

¿Cuáles son los beneficios de no obligar a los niños a dar besos?

Cuando un niño no es forzado por sus padres a saludar a desconocidos con un beso o abrazos, este tiene muchos beneficios.

El niño tiene su decisión y si sus padres lo respetan están apoyándolos y ganándose su confianza.

Cada persona es dueña de su cuerpo y tiene el derecho a decidir sobre si. Cuando los niños son pequeños pueden no entender esto, pero los padres son los encargados de enseñárselos.

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Si los niños no son obligados a saludar con besos a desconocidos se están poniendo limites que pueden prevenir que actúen adultos con malas intenciones.

Los niños estarán autoprotegiendose y entenderán que son ellos quienes deben seleccionar con que personas tienen acercamientos y con quienes no.

¿Qué hacer cuando los niños se niegan a saludar con besos?

En ocasiones los padres sienten que sus niños están actuando como inadaptados por no saludar con un beso a otras personas, pero no es así. Se debe comprender que son niños pequeños y que poco a poco se irán ajustando a las normas sociales. No hay que obligar a los niños a saludar, ellos mismos lo harán solos más adelante.

Cuando se encuentren con alguien desconocido se debe permitir que el niño actué de forma normal, nunca se lo debe forzar.
Es común que el niño tenga vergüenza, la ira perdiendo poco a poco en 10 minutos. Mientras van interactuando, el pequeño va entrando en confianza y luego puede querer despedirse con un beso. Sera el niño quien decida.

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Si el niño se niega a saludar con un beso, nunca hay que obligarlo. Ningún adulto se ofenderá porque un niño no quiera saludarlo. Se debe respetar a los más pequeños y entender que aprenderán a socializar con el tiempo.

No es importante que los niños parezcan educados o queden bien con los demás, lo más importante es que ellos sean respetados.