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¿Las personas atractivas son más autosuficientes?

Sí. Estudios científicos confirmaron que las personas atractivas son más autosuficientes. Quienes son considerados hermosos o con rasgos faciales que resultan más llamativos para el resto, tienden a ser más independientes y necesitar menos ayuda externa para desempeñar sus labores. Un físico que resalte de manera positiva genera mayor confianza personal y colectiva.

Personas atractivas y egoístas

Lo estudios que comprobaron que las personas atractivas eran más independientes también arrojaron otro tipo de resultados.

El atractivo físico de las personas, con frecuencia, tiende a hacerlos egoístas. Así como necesitan menos colaboración de los demás para desempeñar sus labores, ellos colaboran menos con otros.

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Los atractivos logran objetivos más rápido

Se trata de seres humanos que privilegian la individualidad en vez de lo colectivo. Y tienen restricciones en poner sus habilidades o talentos al servicio de los demás.

La belleza física viene dada por cualidades que perciben los demás. Más allá de lo que puedan pensar sobre lo que irradia alguien o su personalidad.

Las personas atractivas tienen rasgos físicos simétricos que resultan agradables a los demás. Esto implica también que tienen menos probabilidades de padecer enfermedades congénitas. Por ello es que, de manera inconsciente, muchos afirman que tienen mejores genes.

Esta condición se da en los hombres con mayor frecuencia que en las mujeres. Las personas atractivas del sexo masculino tienden a ser más egoístas. La belleza física les condiciona su actitud frente a los demás.

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También, suelen valorar menos el trabajo de los demás. Incluso los esfuerzos que otros puedan hacer para sobresalir o ganar méritos en las relaciones laborales.

Los hombres que pertenecen al grupo de personas atractivas y son conscientes de ello suelen ser menos igualitarios. Son pocas las probabilidades que tendrán de otorgar el lugar que merecen los menos atractivos que se esfuerzan más.

Personas atractivas, menos esfuerzo

Estudios relacionados con la belleza física determinaron que las personas atractivas hacen menos esfuerzos para conseguir sus metas.

Tener facciones que resulten hermosas socialmente abre puertas. Eso es un hecho que ya resulta irrefutable científicamente.

En contraposición con los menos favorecidos físicamente. Ellos tienen que hacer un mayor esfuerzo para poder avanzar, sobre todo en el campo de las relaciones interpersonales y laborales.

Además, deben hacer mayor cantidad de trabajo para que su intelectualidad sea valorada de forma justa, así como sus aptitudes para desempeñar puestos que les son negados por su apariencia física.

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Esto sucede porque las personas atractivas ya están altamente valoradas socialmente, debido a su aspecto. De manera coloquial, ya tienen la mitad del trabajo hecho por ser poseedores de la belleza.

La gente le adjudica virtudes sin comprobar, lo dan por sentado. Como la inteligencia, el éxito y la jovialidad. Esto sucede aunque no demostrasen que poseen dichas cualidades.

Las personas atractivas y la eficiencia social

El camino para cumplir sus metas lo pueden andar con mayor facilidad y poco esfuerzo. Por ello, en las personas atractivas aumenta lo que los psicólogos denominan como eficiencia social.

Es decir, ellos tienden a asegurarse de que las cosas que puedan hacer para favorecer a los demás, también les favorezcan a ellos o les resulten beneficiosas.

Por ejemplo, si tienen vehículo propio, solo estarán dispuestos a llevar a sus amigos a casa si eso no les desvía de su camino.

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Si deben hacer alguna concesión de algo, bien sea alguna diligencia o presar alguna pertenencia, intentarán obtener algo a cambio.

Esto les otorga características de poco amistoso y calculadores, lo cual los hace ver como desagradables emocionalmente.

Así, de manera dicotómica, esto discrepa entonces de la atracción física que pueden despertar en los demás.