Saltar al contenido

¿Existen personas adictas a las selfies?

Tomarse selfies parece un habito normal en estos días pero los psicólogos aseguran que quienes se obsesionan por las auto-fotos están demostrando tener un trastorno de autoestima. La adicción a las selfies se conoce como “selfitis” y puede llegar a ser muy peligrosa.

¿En qué consiste la selfitis?

En el año 2014 se comenzó a llamar “selfitis” a la adicción a las selfies, un tipo de adicción que muchas personas sufren sin darse cuenta. Este termino fue establecido por Asociación Americana de Psiquiatría (APA).

Los psicólogos explican que todo se debe a la baja autoestima, lo que genera en ellos un vació en su vida personal e intima que quieren llenar compartiendo sus autofotos con todos.
Para ellos no hay de otra: quienes se toman muchas selfies tienen problemas de autoconfianza.

La adicción a las selfies ha llegado a ser una enfermedad. Las personas que son adictas a auto fotografiarse en cada momento de su vida necesitan de ayuda profesional. Muchos de ellos no se dan cuenta que padecen este trastorno, pero quienes se sienten obligados a tomarse selfies en cada momento y publicarlas en sus redes sociales son adictos.

Tipos de selfitis

Se han establecidos diferentes tipos de selfitis según la intensidad de la adicción a tomarse autofotos.

  • 1º Nivel: Selfitis bordeline. Estas personas necesitan tomarse 3 selfies mínimo cada día, pero no sienten necesario compartirlas en las redes sociales.
  • 2º Nivel: Selfitis aguda: En este nivel de adicción no solo es necesario tomarse 3 selfies diarias, sino también compartirla para que otros las vean.
  • 3º Nivel: Selfitis crónica Ellos no pueden controlar su impulso de tomarse selfies, en todo momento y todo lugar. Ademas, necesitan compartir al menos 6 selfies diarias en sus redes sociales.

¿Es peligroso la adicción a las selfies?

Las personas que son adictas a las selfies necesitan de ayuda psicológica para poder superar este problema y controlar su comportamiento.

La selfitis puede llegar a ser peligrosa porque se han conocido casos de jóvenes que por tomarse la “selfie perfecta” han llegado a perder su vida.
Algunos de ellos han subido a lo alto de edificios, no han medido riesgos o se han distraído con la cámara y sufrieron accidentes que les causaron la muerte.
Otros, en cambio, han desarrollado problemas de autoestima por compararse con otras personas, encontrarse defectos inexistentes o no estar conforme con su estética, lo que puede despertar otro tipo de trastorno, como por ejemplo: trastornos alimenticios.