Saltar al contenido

¿Es bueno que los niños aprendan a cocinar?

Para los adultos, la cocina supone una de las tantas tareas dentro del hogar, sin embargo para los niños es una espacio ideal para crear, aprender y probar platos ricos; la idea de involucrar a los niños en la cocina no sería un riesgo si se les asignan tareas de acuerdo a sus capacidades motoras y de razonamiento, esto los ayudará a desarrollar destrezas a largo plazo que sin duda serán aplicables a su entorno como por ejemplo, el orden, la paciencia, el seguir instrucciones o realizar un proyecto de principio a fin como ocurre con las recetas de cocina.

¿Cuál es la edad apropiada para involucrar a los niños en la cocina?

Si tu bebe tiene apenas 18 meses, puedes involucrarlo y enseñarle con paciencia el lavado de manos, el orden y la limpieza en la cocina, así como a reconocer los objetos o acciones de peligro, no esperes que realice las actividades de principio a fin, pues a esa edad tienden a distraerse mucho, así que deja que se tome su tiempo.

Si tienes niños con edades comprendidas entre 3-5 años, cambia un poco el panorama pues a estas edades se les hace más sencillo seguir instrucciones y cumplir con tareas sencillas y específicas como medir algunos ingredientes, machacar, mezclar aderezos, lavar los ingredientes entre otras acciones que puedan cumplir con destreza y facilidad.

Es bueno que los niños aprendan a cocinar
Deja que los niños realicen tareas sencillas dependiendo de su edad

Los niños en edad escolarizada, es decir, entre 5-7 años pueden realizar tareas y utilizar implementos con cierto grado de dificultad pues tienen una capacidad motora más desarrollada, claro está, nunca debe faltar la supervisión del adulto.

A partir de los 8 años, los niños pueden empezar a desarrollar cierta pasión por la cocina, déjalos que realicen recetas sencillas de principio a fin incluso pueden empezar a trabajar con la estufa u horno siempre y cuando veas que cuentan con la disciplina y responsabilidad necesaria, todo esto sin apartar la supervisión.

Tips para involucrar a los niños en la cocina

Si deseas que los niños formen parte de tu cocina, permite que lo van como un nuevo tiempo para compartir y no como una obligación.

Aparta un tiempo

Comienza con escoger un tiempo específico para dedicárselo a ellos en la cocina, así podrás enseñarles con paciencia y dejar que ellos realicen las actividades sin presión ni estrés.

Más Información: ¿Cómo limpiar y desinfectar un huevo antes de cocinarlo?

Puede ser una tarde libre o el fin de semana para que ellos sientan que es una nueva actividad en familia.

Escojan juntos la receta

Chequea algún recetario o sitio web donde puedas obtener alguna receta sencilla para realizarla de principio a fin, si es ilustrada mucho mejor, así los niños captan mejor las instrucciones.

Llévalos a comprar los ingredientes

Si está en tus posibilidades, llévalos a comprar los ingredientes necesarios para la receta, realicen juntos una lista en casa verificando lo que tienen y los que les hará falta.

Es bueno que los niños aprendan a cocinar
Involucrar a los niños en las compras les permite conocer los diferentes tipos de ingredientes

El supermercado es el sitio ideal para que les enseñes sobre la caducidad de los productos, marcas y tipos de ingredientes dependiendo de su procedencia.

La hora de cocinar

Si ha llegado el momento de cocinar, indícales las normas de higiene como lavado de manos, cabello recogido, uñas cortas y limpias, ropa cómoda y uso de delantal si lo tienes a mano, así como las normas de seguridad en la cocina.

Más Información: ¿Cómo ablandar los garbanzos?

Aprovecha la oportunidad para leer la receta juntos y explicarles algunos términos desconocidos para ellos.

Cumple los pasos de la receta sin saltar ninguno y deja que tu hijo realice algunos pasos dependiendo de su edad,una vez que tengan la preparación lista, recuérdales lo importante de recoger, limpiar y ordenar todo, esto también es parte de las instrucciones en la cocina.

Por último, a degustar en familia esa rica preparación, no olvides felicitarlos por su esfuerzo e ir planificando la próxima receta.