Saltar al contenido

¿De qué manera la lectura favorece al cerebro?

El cerebro, en varios sentidos, funciona como un músculo que se ejercita al momento de leer, porque se genera un proceso complejo en el que intervienen áreas del cerebro que permiten pensar, ordenar e interrelacionar conceptos. De esta manera se activa el área del lenguaje y el entendimiento que favorecen el riego sanguíneo y la creación de neuronas.

Beneficios de la lectura

La lectura es una actividad que para los expertos es necesaria desarrollar, no solo por ser un entretenimiento, sino también por los diversos beneficios que aporta a nuestra salud mental.

Previene la pérdida de memoria

Al incrementar la eficiencia de las neuronas con la lectura, se retrasa la aparición de algunas enfermedades, tales como el Alzheimer.

También mejora la escritura, el vocabulario y la comunicación. Al Aprender el uso correcto de algunas palabras y mejorar la comprensión de los textos.

Evita el estrés y la actividad cerebral

El ejercicio de la lectura suele traer consigo la creación de momentos de relajación en el que nuestra mente se calma. Al relajarnos, reducimos los niveles de cortisol, hormona que se libera con el estrés.

De qué manera la lectura favorece al cerebro
Leer estimula la actividad neuronal

Al leer nuestro cerebro piensa, ordena e interrelaciona conceptos, de esta forma favorece la actividad cerebral.

Despierta las ganas de vivir

Por la influencia de la creatividad, fantasía y el aprendizaje que genera una buena lectura.

Más Información: ¿Es bueno leer un cuento a los niños antes de dormir?

El hábito de la lectura fortalece la capacidad del pensamiento crítico y la confianza a la hora de hablar debido al razonamiento y la capacidad memorística que adquieren las personas.

Combate la depresión

Si se eligen las lecturas adecuadas pueden contener un valioso poder terapéutico y servir como crecimiento personal.

Esta terapia es válida para adultos y niños.

Recomendaciones para hacer de la lectura un hábito

Leer es fascinante, por eso los expertos plantean ciertas recomendaciones que al ponerse en práctica pueden ayudar a generar el hábito de la lectura.

Leer es un hábito que debe estar asociado con el placer. Es por eso que lo primero que tienes que leer son temas que realmente te interesen, que puedas disfrutar y con los que te sientas involucrado.

Encuentra tu lugar preferido para leer. Procura que ese lugar sea silencioso y con buena luz, incluso puedes crear un club de lectura para compartir visiones.

De qué manera la lectura favorece al cerebro
Escoge un buen lugar que te brinde tranquilidad para disfrutar de la lectura

Realiza notas cuando se trate de libros algo complejos, así podrás repasar los hechos que ya leíste.
Ten a disposición un diccionario. En los diccionarios se encuentran las palabras y de las palabras están hechas las ideas y las ideas son fundamentales para cualquier persona o sociedad.

Lee despacio cada línea para mejorar tu comprensión lectora. Así te sentirás obligado a entender oración por oración.

Haz una pausa en cada párrafo, para continuar tu lectura analiza lo leído para asegurarte que lo entendiste.

Si no te gusta un libro o ya te aburrió descártalo. Leer no es sufrir, descubre que un hábito así es entretenido, interesante y no tiene por qué hacerte bostezar.

No pongas pretextos. Genérale tiempo a las palabras y a las historias, te dará oportunidad de ver cosas que no habías visto porque las ignorabas.

A diferencia de lo que muchos piensan, leer poesía puede ser un buen principio.

Más Información: ¿Por qué es mejor leer un libro que buscar respuestas en internet?

Debido a que contienen textos cortos de gran profundidad que enriquecerán tu vocabulario y te invitarán a conocer nuevos textos interesantes.

Una de las mejores formas de aumentar tu inteligencia es primero leer y comprender.

Posteriormente podrás mejorar la velocidad de tu lectura y adquirir mejor conocimiento si consigues eliminar esa voz interior mientras lees, o dejas de mover los labios mientras lo haces.

Cuando termines de leer debes realizarte algunas preguntas sobre el entorno del texto. La idea es que recuerdes lo sucedido. Así podrás darte cuenta si comprendiste la lectura.