Saltar al contenido

¿Cuáles son las ventajas de las cocinas a gas?

Las cocinas a gas son una de las mejores opciones cuando se trata de ahorrar. Su sistema funciona en base a gas por lo que no consume energía, esto es mucho más económico. Ademas, la llama de la cocina a gas puede regularse y calienta mucho más rápido que las cocinas de vitrocerámica.

¿Qué es una cocina a gas?

Las cocinas son un tipo de electrodoméstico que se utiliza para la preparación de alimentos. Existen diferentes tipos de cocina, en este caso estos electrodomésticos tienen al gas como fuente de energía.

Estas cocinas pueden funcionar en base a gas natural o gas butano. Poseen entre 2 y 4 quemadores, ademas también pueden tener un horno.

Por medio de unos inyectores, el gas llega a los quemadores para permitir encender la llama de fuego. El combustible sale por uno orificio y se pone en contacto con el aire y es prendido por una llama. El horno también funciona en base a gas.

¿Por qué elegir una cocina a gas?

Una de las principales ventajas que ofrecen las cocinas a gas es que son más económicas, tanto para comprarlas como también es más económico el gas que utilizan para funcionar.

Aunque se trata de un modelo de cocina clásico, y en la actualidad muchas personas prefieren cocinas más modernas como las eléctricas y las de vitrocerámica, quienes buscan ahorrar energía y económicamente siguen eligiendo a las cocinas en base a gas.

Otra ventaja de las cocinas a gas es que la temperatura puede ser regulada ya que cuenta con perillas que permiten controlar la intensidad de la llama de fuego.

Así también hay que destacar que en las cocinas a gas se puede calentar casi cualquier tipo de recipiente: hierro, acero inoxidable, barro, entre otros.
En cambio, en las cocinas eléctricas y de vitrocerámica solo se pueden utilizar recipientes aptos.

¿Cuáles son las desventajas de una cocina a gas?

Las cocinas a gas también tienen algunas características que pueden ser consideradas una desventajas cuando se las compara con otros modelos de cocinas diferentes.

Una de las desventajas de las cocinas a gas es que son difíciles de limpiar. Aunque los quemadores se quitan, su diseño impide que se pueda eliminar la grasa acumulada con facilidad. Se necesita de más esfuerzo y un desengrasante ya que si la grasa obstaculiza el paso del gas puede tener problemas.

Ademas, las cocinas de gas requieren de trabajos de mantenimientos periódicamente. Es importante controlar el estado de la cocina para evitar accidentes ya que una perdida de gas podría ser altamente riesgosos.