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¿Cuáles son las consecuencias del acoso escolar?

El acoso escolar, conocido también como “bullying” en la actualidad, tiene consecuencias muy negativas, tanto físicas como psicológicas. No solo la victima sufre las consecuencias, sino también los acosadores y los demás niños involucrados que son testigos de la agresión.

¿Qué consecuencias tienen los niños que sufren abuso escolar?

Las victimas del acoso escolar son quienes más consecuencias negativas sufren.

Psicológicos

Estos niños, a causa de los desprecios, burlas y golpes, es normal que se sientan temerosos y nerviosos en todo momento. Esto causa tristeza, depresión y problemas de autoestima. Su comportamiento cambia, comienzan a tener actitudes autodestructivas ya que no se consideran personas valiosas.

En el caso de los adolescentes, recurren a las drogas y el alcohol para poder escaparse de la realidad y terminan siendo dependientes de estas sustancias.

Físicos

Muchos niños y adolescentes son golpeados físicamente por sus compañeros de escuelas. Cualquier ataque físico puede causarle una lesión, lo que ademas de generar dolor y hasta una incapacidad temporal o permanente, también produce depresión, trastornos, mareos, dolores de cabeza, insomnio, entre otros.

Los niños que sufren de bullying muchas veces atentan contra si mismo ya que tienen pensamientos suicidas y en algún intento pueden llegar a producirse daños físicos.

Académicos

El estrés que causa el acoso escolar hace que las victimas tengan un menor rendimiento académico Estos niños están preocupados por las agresiones, no pueden pensar en sus tareas escolares y les es difícil mantener la concentración en clase.

¿Qué consecuencias tienen los niños acosadores y agresores?

Los niños agresores, como también los que son testigos del acoso a otros compañeros, también sufren las consecuencias de estos actos.

Cuando sucede una agresión, los niños que están presentes en el momento pueden apoyar el acoso o intentar defender a la victima. Esta intervención, como así también no participar en el hecho, genera mucha ansiedad e inseguridad, ademas de temor por haberse opuesto al agresor y sufrir represalias por ello.

Los agresores también pueden ser agredidos por otros niños y esto tener consecuencias físicas y mentales. No son capaces de desarrollar sus habilidades sociales, tienen una mala imagen de si mismo y mantienen problemas de conducta.

Ademas, tanto como las victimas, los acosadores también pueden sufrir de depresión, pensamientos suicidas y enfermedades mentales.