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¿Cuál es el origen del habito de fumar?

No se puede determinar con exactitud cuando o quien comenzó con el habito de fumar tabaco, pero según los historiadores fueron los nativos del continente americano.

¿De dónde proviene la costumbre de fumar?

El habito de fumar cigarrillos de tabaco fue descubierta por los conquistadores españoles, al llegar a la isla de San Salvador.
Los marinos de Colon observaron que los nativos americanos aspiraban el humo que salia emanaba hojas secas enrolladas encendido en un extremo, para luego arrojarlo por la nariz.

En la cultura maya, a este acto se lo denomino “xigar” y de este termino deriva la palabra “fumar” que es la que utilizamos en la actualidad para referirnos a la acción de aspirar y echar el humo del tabaco.

Los aztecas contaban con pipas que tenían una forma similar a la letra Y. Allí colocaban el polvo de las hojas de tabaco triturado y lo aspiraban por la nariz.
El tabaco también se consumía masticándolo mientras las hojas estaban frescas o bebiéndolo como una infusión Por sus propiedades medicinales también se aprovechaban las hojas para crear ungüentos y pomadas de aplicación externa.

Después que ellos conocieran este acto, al que denominaban “tabaco”, comenzaron a popularizarlo primero en su país y luego en toda Europa. Las semillas de la planta fueron llevadas por los colonizadores a su país, España. Luego llego a Portugal y de allí se extendió al resto de los países europeos, excepto a Inglaterra donde llego años más tarde desde Brasil.
Con el tiempo, el nombre de “tabaco” se designo para la planta Nicotiana tabacum.

¿Por qué se comenzó a fumar?

Para las culturas originarias de América, muchas plantas tenían carácter divino y el tabaco era una de ellas.
Ellos no lo entendían pero sabían que esta planta tenia efectos en su cuerpo, principalmente en su cerebro. En la actualidad, después de algunos estudios científicos, se conoce que el tabaco tiene propiedades muy beneficiosas como equilibrar el estado de animo, facilitar la memoria y acelerar la capacidad mental.

Los aztecas comenzaron a fumar esta planta sagrada en sus rituales. Algunas veces también lo hacían con otros para sellar la paz entre ellos.