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¿Cómo se llama la fobia a las cucarachas?

Las cucarachas son insectos que a la mayoría de las personas les resultan repugnantes, pero el miedo que sienten algunas personas va más allá de lo normal y es considerado una fobia. Se la llama “blatofobia” y quienes la padecen sufren constantemente el miedo de encontrarse con uno de estos insectos.

¿Por qué el miedo a las cucarachas?

Las cucarachas son uno de los insectos que más repugnancia provocan. Esto se debe a la forma, color y textura de su cuerpo que, de solo verla, ya produce asco. Ademas, inconscientemente al verlas ya las relacionamos con la basura y sabemos que pueden contaminar cualquier objeto o alimento, así que despiertan esa sensación de asco y repugnancia en cualquier persona.
Por otra parte, causan miedo porque confunden a la mente a la velocidad en la que se mueven. Ellas son mucho más rápida que los seres humanos por lo que sorprenden con sus movimientos y el no poder controlarlas causa temor y ansiedad.

Las causas de las fobias pueden ser muy variadas, aunque siempre están relacionadas con experiencias traumaticas que tienen lugar, por lo general, durante la época de la niñez.

En el caso de las personas con fobias a las cucarachas pudieron haberse asustado de pequeños al entrar al correr un mueble y encontrarse con un nido de cucarachas, o que una de estas haya caminado por su piel.
También puede ser que un adulto le haya transmitido su temor. Los niños al ver que su padre o madre le tiene miedo a las cucarachas, también le temerán.

¿Cuáles son los síntomas de la blatofobia?

Las personas que padecen de blatofobia tienen temor todo el tiempo de encontrarse con una cucaracha es por eso que desarrollan un trastorno obsesivo compulsivo, es decir un trastorno que genera ansiedad y pensamientos obsesivos con la limpieza y desinfección de sus espacios para mantener lejos a estos insectos.

Si un blatofobico llegara a ver una cucaracha pierde el control de si, puede paralizarse o comenzar a llorar desesperadamente. Ademas, su frecuencia cardíaca comienza a acelerarse, tiene sudoración excesiva, se siente mareado, sus piernas se debilitan, tiene problemas para respirar, puede llegar a desmayarse y perder el conocimiento.