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¿Cómo está formado el cáliz de la flor?

El cáliz de la flor está formado por un conjunto de hojas modificadas llamadas sépalos.

El cáliz de la flor

Partes de una flor.
Partes de una flor.

Características del cáliz

El cáliz es la parte verde de la flor que en conjunto con la corola (es decir, la agrupación de los pétalos) se encargan de formar el periantio, la parte que no cuenta con propiedades reproductiva de la flor.

¿De qué está formado?

Está formado por un número variable de sépalos, en la mayoría de los casos suelen ser 3, 4 o 5, con los que puede envolver los órganos florales en las primeras etapas del desarrollo de la flor, cuando es sólo un capullo o pimpollo, como también se le conoce. Una vez que la flor se abre, el cáliz se puede ver como la base de la misma.

El interior del cáliz

En el cáliz, los sépalos pueden estar separados entre sí, como en el caso de la rosa (cáliz dialisépalo), o soldados unos con otros, como en el caso del clavel (cáliz gamosépalo). Además, los sépalos pueden tener consistencia y forma variadas, pudiendo ser en algunos casos desde finos pelos hasta cerdas o escamas. En ese orden de ideas, las posibilidades son amplias y dependerá de cada grupo en particular el cómo se conforma.

La rosa tiene cáliz dialisépalo.
La rosa tiene cáliz dialisépalo.

Durabilidad del cáliz

La durabilidad del cáliz es variable. Así pues, el cáliz puede ser caduco: cuando los sépalos caen al abrirse la flor, como en la amapola; deciduo: cuando los sépalos caen después de la fecundación, característico de la mayoría de las flores; o persistente: cuando permanece después de la fecundación y acompaña al fruto, como en el manzano.

Cuando no existen diferencias evidentes entre el cáliz (sépalos) y la corola (pétalos), las piezas florales se denominan tépalos y el conjunto de ellas, perigonio.