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¿Cómo salvar una planta con exceso de riego?

Así como las plantas pueden morirse por falta de agua, su vida también puede acabar por exceso de riego. El agua acumulada en la maceta puede dañar las raíces. Si estas todavía no se han podrido, la planta puede ser salvada con una poda y un recambio de maceta.

¿Cómo saber si una planta tiene exceso de riego?

En primer lugar es importante conocer cuales son los síntomas más comunes de una planta que tiene exceso de agua para detectar este problema y poder buscar una solución a tiempo.

Hay que observar atentamente las hojas. Cuando la planta tienen exceso de agua, las hojas inferiores se tornan en un color amarillo/marrón. Es poco probable que le crezcan hojas nuevas, y si lo hacen se mantienen en color café.

Ademas, los tallos de las plantas también comienzan a presentar señales, se puede notar como se marchitan.
La planta poco a poco se va muriendo, la tierra toma un color verde, y la planta no crece.

¿Cómo recuperar una planta con exceso de riego?

Para saber si una planta con exceso de riego se puede recuperar hay que revisar las raíces Si estas se mantienen en color blanco significa que están sanas. En cambio, si las raíces están en color marrón habrá que podarlas ya que están dañadas y no pueden ser recuperadas.
El problema se encuentra cuando ya no quedan raíces blancas ya que entonces esa planta no podrá ser salvada.

Si se podaron las raíces marrones y todavía quedan raíces blancas, se puede continuar con el proceso de recuperación.
El siguiente paso es aplicar un producto fungicida sobre las raíces, esto evitara que se formen hongos que puedan afectar a la planta.

Por supuesto para poder realizar todo esto hay que retirar a la planta de la maceta actual. Antes de colocarla en una nueva maceta hay que envolver el cepellón en papel tisú, servilletas de cocina o papel absorbente. El objetivo es eliminar toda la humedad.

Cuando el cepellón se encuentre seco, entonces si se debe colocar en una nueva maceta. Se recomienda añadir una capa de grava en el fondo de la maceta para mejorar el drenaje y evitar que se acumule agua nuevamente.
Además, se debe añadir tierra nueva y seca para que ayude a secar si es que quedo restos de humedad en el cepellón.

Durante los próximos 3 días no debes regar la planta. Recién después del tercer día puedes comenzar a regar pero con muy poca agua, solo para humedecer la tierra y no permitir que se seque. El riego normal debe comenzar después de los 10 días.