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¿Cómo limpiar los ojos del bebé?

La limpieza de los ojos del bebé debe realizarse a diario, por lo general al despertar por la mañana y después de bañarlo, para evitar infecciones. Los ojos de los bebés son muy delicados por eso necesitan de mucho cuidado para estar saludables.

¿Por qué es importante limpiar correctamente los ojos del bebé?

Es fundamental limpiar correctamente los ojos del bebé cada día ya que así se evitan infecciones. Es normal que el pequeño tenga mucha legañas en los ojos, mucho más al despertar, ya que durante los primeros años de vida el organismo tiene una alta producción de mucosidad, luego se va normalizando con el paso de los años.

Esta mucosa es la que se acumula en los ojos como legañas y favorece a las infecciones ya que acumula bacterias y otros microorganismos.

Ademas, con el aire la legaña se seca y se solidifica causando que los ojos se “peguen” y los bebés no los puedan abrir.

¿Cómo limpiar los ojos del bebe a diario?

Cada día por la mañana se deben limpiar los ojos del bebe, pero este proceso debe repetirse las veces que sea necesaria durante el día para eliminar la acumulación de legañas.

Para la limpieza de los ojos del bebé debe utilizarse gasas estériles. Estas deben humedecerse en solución fisiológica o té de manzanilla.
Otra opción es utilizar toallitas especiales para la limpieza de los ojos. Son una excelente alternativa para cuando se debe realizar esta limpieza fuera de casa.

Cada ojo debe ser limpiado con una gasa diferente para evitar contaminarlos con las bacterias del otro.

La limpieza debe realizarse con mucha delicadeza para no lastimar el ojo del bebé. Con la gasa se debe limpiar desde adentro del ojo hacia fuera, nunca al revés ya que sino se llevaran las bacterias del exterior hacia el interior.

¿Cómo limpiar los «ojos pegados» en los bebés?

Como la secreciones en los bebés es mucho mayo, la cantidad de legaña producida por las noches que luego se seca con el aire puede provocar que los ojitos del bebé se “peguen” estando cerrados y no puedan abrirlos.

Aunque esto pueda resultar desesperante para algunos padres, no es peligroso. Por supuesto no deben abrirse con jalones, ni estando seco.
La manera adecuada de actuar en estos casos es limpiando con toalla o gasa humedecida en manzanilla o solución fisiológica hasta retirar toda la legaña. Primero debe humedecerse para que se ablande y luego retirar con otra gasa.
El bebé sera quien vaya abriendo los ojos poco a poco, nunca hay que estirarle los parpados par que lo haga. Cuando la legaña sea eliminada por completo, entonces podrá abrir el ojo completamente.