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¿Cómo lidiar con un jefe tóxico?

Hay quienes aman su trabajo y el ambiente donde se desarrolla, sin embargo, un pequeño detalle que oscurece todo el panorama y es imposible saltarse es la presencia de un jefe tóxico, ese personaje que con solo dos palabras puede desmoronar cualquier idea o iniciativa incluso hacerte sentir incompetente. Si te encuentras en esta situación y piensas que la renuncia es lo mejor ¡ESPERA! Sigue los siguientes consejos y ponlos en práctica.

Características de un jefe tóxico

Un jefe tóxico por lo general es una persona arrogante que no suele establecer muy bien la comunicación con sus empleados, sobre todo por considerarlos inferiores. Si tu jefe solo piensa en los números sin importar las necesidades de sus empleados, ten por seguro que es un jefe tóxico.

Si solo hace valer sus decisiones de forma autocrática sin importar el resto del grupo entonces se considera un jefe tóxico; otra característica de esta personalidad es que se irritan y pierden la paciencia con facilidad sobre todo si alguien expresa su punto de vista.

Cómo lidiar con un jefe tóxico
Un jefe tóxico es discriminatorio, autocátrico y se irrita con facilidad

Son personas que discriminan a sus empleados, algunos actúan de forma racista o sexista.

Si tu jefe es demasiado exigente basándose en expectativas muy irreales, sin duda, pertenece al equipo de los tóxicos.

Aunque no lo creas, el jefe tóxico es inseguro de sí mismo, de lo contrario, no tendría inconvenientes en delegar tareas o aceptar y valorar las opiniones de sus empleados.

Consejos para lidiar con un jefe tóxico

¿Te gusta tu trabajo pero tienes un jefe tóxico? Tranquilo, sigue con tu lectura y conoce ciertas estrategias que puedes utilizar para hacer la relación más llevadera.

Tu no eres el culpable

Ten en cuanta que no eres el culpable de todas sus molestias o arbitrariedades, pues al ser un jefe tóxico tratará mal a todos.

Más Información: ¿Como es la formacion de un jefe ejecutivo?

Así que el problema no eres tu ni tus capacidades, el problema es su toxicidad.

No caigas en provocaciones

Si desde su oficina grita a toda voz que sus empleados son incompetentes o inútiles y lo hace de forma generalizada, no caigas en su juego o provocación.

No tomes estos comentarios de forma personal.

Saca lo bueno de lo malo

A pesar de que lo único que escuches son quejas y gritos, presta mucha atención a aquello que lo irrita y hace enfurecer.

Toma aquellas quejas y conviértelas en estrategias para mejorar tu desempeño en el trabajo, trabaja en función de ellas y será de provecho para tu crecimiento como empleado.

Conversa con tus compañeros

No se trata de esconderse a hablar mal del jefe tóxico, se trata de que si te sientes muy agobiado puedes conversarlo con alguno de tus compañeros para comparar o intercambiar ideas a fin de mejorar la situación.

No te pongas a su nivel

En este caso, pagar con la misma moneda no será la forma más acertada de manejar la situación.

Cómo lidiar con un jefe tóxico
No respondas de la misma forma ante su mal comportamiento

Lo mejor será que le respondas de la misma forma como te gustaría que él se comportara contigo, te aseguro que será más saludable para tu ambiente laboral.

Piensa en ti

Que su comportamiento tóxico no te consuma, recuerda que tienes una vida fuera del trabajo con familia y amigos que te esperan.

Más Información: ¿Que es ser un lider?

Así que, al salir de tu trabajo disfruta de otro tipo de actividades que te permitan distraerte y despejar tu mente.

Habla con tu jefe

Si sientes que ya no soportas más la situación y que te está afectando física y emocionalmente, es momento de que enfrentes a tu jefe tóxico.

De forma muy respetuosa, clara y concisa pregúntale si tiene algún inconveniente con respecto a tu desempeño como empleado con el fin de poder mejorar según lo que el plantee.

Trata de tomar cada experiencia por difícil que parezca y sacarle el mejor provecho y aprendizaje, recuerda que vales mucho como empleado y siempre es bueno establecerte objetivos o metas y mantenerlas presentes cuando tengas un mal día gracias a la toxicidad de tu jefe.