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¿Cómo lavar ropa negra para que no pierda color?

Los táper o recipiente con tapa para la cocina van sufriendo desgastes en su material con el tiempo y muchas veces errores en el lavado o uso inadecuado. Cuando el recipiente tiene grietas, deformaciones, coloraciones o mal olor, es momento de cambiarlo por uno nuevo ya que podría seguir almacenando alimentos allí podría ser riesgoso.

¿Cuándo debemos cambiar nuestro táper?

No todos los táper son iguales. Existen diferentes tipos de recipientes plásticos, cada uno de ellos con características especificas para un uso en especial. Al momento de comprar táper es importante revisar las señales impresas en su base para identificar sus características y poder darle un uso adecuado, evitando que errores o mal uso acorten su vida útil.

Decir que los táper duran un tiempo determinado y después hay que cambiarlos por nuevo, es un error ya que no todos los recipientes son iguales y por lo tanto no todos duran lo mismo. Es por eso hay que poner atención en algunas señales que indican que el táper ya no se encuentra en buenas condiciones y lo mejor es reemplazarlo.

Algunas de estas señales son:

  • Grietas en las paredes o base del recipientes
  • Perdida de firmeza del material
  • Perdida de consistencia
  • Mal olor
  • Coloraciones
  • Deformaciones

Si existen grietas o rayones en el plástico, los restos de comida quedan atrapados allí favoreciendo a la proliferación de bacterias y hongos. Esto es lo que provoca coloraciones en el material y mal olor.

¿Es riesgoso seguir usando táper viejos?

Generalmente los táper se van desgastando por someterlos a calor, químicos de productos de limpieza o ingredientes corrosivos de ciertos alimentos, ya que por ejemplo algunos táper no son aptos para microondas y/o lavavajillas. Por estos factores, el material de los recipientes se va alterando y su vida útil se va a acortando.

Los rayones, grietas y deformaciones van creando lugares que se vuelven difíciles de limpiar. En estas fisuras, causadas muchas veces por lavarlos con estropajos o cortar con cuchillos los alimentos en el interior del recipiente, quedan restos de alimentos que proliferan microorganismos, bacterias y hongos.

Por supuesto no es nada recomendable seguir guardando alimentos en estos táper viejos ya que se pueden contaminar con microbios y al consumirlo sufrir una intoxicación alimentaria.

No hay razón para correr este riesgo ya que si un táper esta deformado y no cierra correctamente o tiene mal olor ya no puede ser utilizado para guardar comidas y es momento de reemplazarlo por uno nuevo.